La salud empieza
en la cama

Diversos estudios científicos han demostrado que dormir poco o mal hace disminuir nuestras defensas inmunitarias y nos hace enfermar hasta tres veces más respecto a quien descansa asiduamente. Cuando el ritmo del sueño se interrumpe, perdemos concentración, tenemos pocas energías

y nos sentimos apáticos e irritables. Trabajamos más, pero producimos menos, con consecuencias en todas las áreas de nuestra vida. Garantizar al cuerpo y a la mente el justo descanso es necesario para funcionar mejor y disponer de mayor bienestar y vitalidad.