El sueño como inspiración

El mundo onírico es desde siempre inspiración para los artistas de todo el mundo. Cuando los ojos se cierran perdemos el contacto con la realidad y entramos en una dimensión mágica: en nuestros sueños las manecillas del reloj corren hacia atrás, la prehistoria se mezcla con la ciencia ficción, la fantasía toma la delantera. Un fenómeno particular y difícil de explicar: desde los padres de la psiquiatría como Freud y

Jung, hasta los maestros de la literatura como Pirandello y Neruda, personajes y artistas han intentado dar una interpretación personal convirtiéndose muy a menudo en puntos de referencia para nuevas investigaciones. “Estamos hechos de la misma sustancia de los sueños”, así escribía William Shakepeare imaginando la parte más profunda de la esencia humana.